sábado, 12 de septiembre de 2020

Anuncios de contactos

        

        En algunas revistas existen páginas de contactos a través de las cuales se buscan relaciones de todo tipo. El otro día cayó en mis manos una de ellas y me sorprendió la falta de originalidad de los anuncios que, en conjunto, son bastante deprimentes. 

      Algunos anuncios huelen a desesperación por pillar cacho y otros a soledad incrustada durante años; unos son tan directos que te invitan a salir corriendo y otros tan "típicos" que no hace falta llamar a ningún sitio para saber que la persona que se esconde tras ellos es un ser monótono y aburrido que no se aguanta ni a sí mismo.

       Nunca he tenido que hacer uso de este sistema, pero se me ocurren un montón de maneras de hacerlos diferentes.... Por poner un ejemplo:

  • Mujeres maduras dispuestas a montarse en el último tren:                     
  
         Mujer a punto de caducar busca hombre que le dé el último mordisco.

  • Mujeres guapas y  románticas:
          Mujer bandera busca hombre patriota que la ame más que a sí mismo.

  • Mujeres gorditas y bajas:
          Mujer redonda y acotada busca hombre alto y delgado para hacer una "i".
 
  • Hombre maduro dispuesto a montarse en el último tren:
           Hombre gran reserva busca mujer que lo descorche.

  •   Hombre guapo y facilón:
          Busco compañera bien parecida para compartir apartamento con un solo dormitorio
          y una  sola cama.


Ahora, que para anuncios maravillosos y dignos de conocer... nada mejor que esta canción del magnífico Sabina: 


sábado, 15 de agosto de 2020

Noches de insomnio (o no)



     
   
     Hace calor esta noche. No corre un ápice de viento y ni el ventilador ni las ventanas abiertas cumplen su cometido...

     Me sobra todo, pero ya no tengo más que quitarme... La desnudez es insuficiente.

     Decido darme una ducha medio dormida... Muerta de sueño, pero sin poder conciliarlo...

     Me ducho con la ventana abierta, faltaría más... me importa un bledo que el vecino se la casque en mi nombre; el calor es el calor y ésa es mi prioridad en este momento.

     Regreso a la cama, pero nada...

     Enciendo la tele, aburrida, y entonces... descubro esta peli:



   Lo que me faltaba a mí, más calor... Pasan dos horas y me quedo dormida por fin, tras una frenética autocomplacencia... 

  Y sueño. Sueño que eres un gigante y que por mi ventana metes tu enorme pene... Por eso hace calor - tu cuerpo tapona la ventana- , por eso no corre ni una brizna de aire, por eso siento el agua de la ducha pegajosa que recorre caliente mi cuerpo...

    Me despierto sudando. Ya es de día.



sábado, 1 de agosto de 2020

Nada más seductor que una mirada



     A veces paso aventuras por esa manía mía - desde bien pequeña- de estar sin ropa en cuanto hace algo de calor. Me la quito nada más llegar  a casa y sólo me cubro con algo si tengo frío en un momento puntual o si me levanto a media noche para beber algo de la nevera. El caso es que, estoy tan acostumbrada a andar " en pelotas" que a veces se me olvida que el resto del mundo anda vestido.

     La semana pasada, sin ir más lejos, mi vecino de arriba vino a preguntarme si tenía goteras en el baño, porque le acababan de arreglar el suyo y no se fiaba de que lo hubieran hecho bien. Miré por la mirilla de la puerta y al ver que era un conocido abrí sin pensármelo dos veces.

    Si no se hubiera quedado mirando con la boca abierta a donde no debía, no me hubiera percatado de la situación, pero fue tal su cara que tuve que pedirle que esperara un poco a que me pusiera algo...

   Ahora viene casi todos los días con cualquier excusa a verme. Qué pena que a mí sólo me gusten los hombres que miran siempre primero a los ojos... Nada como una mirada seductora para encadilarme...

sábado, 16 de mayo de 2020

Quisiera en este instante...



Besarte. Besarte todo entero, dejar la caricia dulce de mis labios en cada centímetro de tu cuerpo....

Lamerte. Lamerte lentamente, de punta a punta, erizando tu piel a cada paso, con la justa medida de pasión y placer, jugando a descubrir nuevas sensaciones...

Beberte. Beberte ansiosamente, ávidamente; intentar calmar esta sed antigua que me devora...

Comerte (¡ay, comerte...!). Comerte a besos tímidos, a besos alocados, a mordiscos... Primero melosamente, con los dientes apenas empeñados; después salvajemente, pasando de princesa inocente a felina indomable...

Saciarte. Saciarte el hambre intensa, el temblor del deseo bajo la ropa, dejar que tú me sacies, arderte con las ganas de muchas soledades  encubiertas...

Quisiera en este instante... aplacar este deseo que me nace volcánico en el sexo y me lleva a pensarte cada minuto. 

Tenerte para mí. Para mí sola. Aunque sea un ratito....